El diputado por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Wilfredo Navarro, no descartó ayer que en Nicaragua estén “sueltos” algunos misiles tierra- aire Sam-7, de origen ruso, y Red Eye, de origen estadounidense.
“Hay una situación latente de que pueda haber este tipo de misiles por allí suelto, más de alguno”, añadió el legislador por el PLC.
Aunque Navarro descartó el atentado en contra de Saca, no desestimó algún tipo de descontrol en el rumbo que tomaron, tras el fin de la guerra de los años ochenta, los Sam-7 (que utilizaba el entonces Ejército Popular Sandinista) y los Red Eye (que usaban los contras).
“No quisiera ser atrevido al decirlo, pero aquí, recordá que durante la noche negra hubo misiles no sólo Sam-7, (hubo) Sam-11, Sam-14, que estaban en manos de miembros del Ejército y que durante la repartidera de armas que hizo Daniel Ortega, irresponsablemente cuando perdió las elecciones, se pudieron haber ido misiles”, alegó Navarro.
“Un cohete en manos de terroristas puede destruir un avión y eliminar a cientos de personas y meter a Nicaragua en un conflicto internacional que nos sacaría de las listas de países democráticos, y lo más importante es que Nicaragua no está pensando en la guerra ni está pensando en ser atacada por un país amigo”, dijo Navarro.
El parlamento discute la eliminación parcial de los misiles.