La Presidencia de la República aún no se pronuncia sobre las reformas a la Ley de Estabilidad de Energética aprobadas por la Asamblea Nacional el pasado 26 de septiembre, que todavía examinan con cuidado los cambios hechos por los diputados, algunos de los cuales no son del agrado del Ejecutivo.
El presidente del Consejo Directivo del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), David Castillo Sánchez, criticó lo que calificó como una lentitud del gobierno en la toma de decisiones para enfrentar la crisis energética, la que según este funcionario puede empeorar para marzo próximo, cuando recrudezca el verano.
El vocero de Casa Presidencial, Lindolfo Monjarretz, justificó esta actitud del gobierno, aduciendo que Casa Presidencial está a la espera de los análisis que hagan sobre estas reformas el Ministerio de Hacienda y Crédito Público y la Comisión Nacional de Energía (CNE).
“No hay que olvidar que en esas reformas se aprobaron varias aspectos que no fueron consultados con el Gobierno quien, de acuerdo a la Constitución Política, es quien dicta las políticas económicas de la nación”, respondió Monjarretz.
El vocero presidencial se refiere principalmente a la reducción en el Impuesto de Valor Agregado (IVA) del 15 por ciento establecido por la Ley, a un siete por ciento, para todos aquellos consumidores de entre 300 a 1,000 kilovatios hora.
YA NO HAY TIEMPO
Otra de las reformas establecidas en la Ley de Estabilidad Energética era la emisión de cinco millones de dólares en Letras del Tesoro que serían entregados a la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (Entresa) para ser puestos como garantía en el mercado centroamericano y así comprar energía adicional.
Castillo mencionó que debido a la lentitud en el análisis de las reformas aprobadas, el tiempo idóneo para colocar estas garantías a tiempo para poder utilizarlas de cara a las elecciones presidenciales del próximo 5 de noviembre ya había caducado.
El ministro de Hacienda y Crédito Público, Mario Flores, aseguró que el impacto de la reducción del IVA es mínimo con respecto al mensaje negativo que significa, para la inversión extranjera, ya que ahora es el IVA a consumidores de servicios, y mañana puede ser para otro sector.