La Asociación de Padres de Familia con Hijos Discapacitados Los Pipitos exigió la cárcel para Jairo Gutiérrez, habitante de Quilalí, en Nueva Segovia, procesado por el delito de violación a una niña de 13 años con severos problemas de audición.
Según la madre de la niña, el hecho ocurrió el 21 de septiembre cuando el joven, con engaño, interceptó a su hija en una de las calles del municipio, se la llevó a un lugar desolado sólo para cometer su fechoría.
Norma Moreno, actual Procuradora Especial de la Niñez y la Adolescencia, aseguró que lo lamentable del caso es que Gutiérrez, quien supuestamente es protegido del Alcalde de Quilalí, goza de la figura jurídica de arresto domiciliar y no prisión preventiva como ordena el Código Procesal Penal.
“No se podía decretar un arresto domiciliar por tratarse de un delito grave, un delito sexual, el otro aspecto es que hay un agravante como su condición de discapacidad”, dijo Moreno.
Los Pipitos y la procuradora Moreno denunciaron las supuestas anomalías del sistema judicial en Nueva Segovia, debido a que el caso será retomado hasta el próximo mes de enero.
Según ambas instituciones no es la primera vez que la justicia actúa con deficiencia en casos cuando los perjudicados son niños discapacitados.
La madre de la niña expresó que confía que cuando se realice el juicio oral y público el juez le dé la razón a su hija, pues las pruebas de medicina legal comprobaron la violación, pero además hay varios testigos del hecho.
“No hay hechos aislados, se han repetido varias veces y eso se tiene que acabar”, dijo Moreno.
Los Pipitos realizan un censo a nivel nacional para recabar con exactitud el total de casos de niños con capacidades diferentes abusados física y sexualmente y conocer si la justicia los ha favorecido o no.